Bienvenido al informe del Interpersonal Development Assesment versión padres de familia, una oportunidad de comprender nuestra manera de ser y el impacto que generamos en nuestros hijos.
Instrucciones de uso
Criar no es solo amar profundamente, también implica reconocer cómo nuestras emociones, miedos y formas de reaccionar influyen en el desarrollo emocional de ellos.
Este test es una oportunidad para entender desde dónde educas, corriges, proteges y acompañas, y cómo, muchas veces sin darte cuenta, el estrés, el miedo o el cansancio pueden llevarte a repetir patrones que afectan el vínculo.
Al comprenderte mejor y trabajar de manera consciente en tus fortalezas y áreas de mejora, podrás relacionarte con tus hijos desde un lugar más seguro, amoroso y coherente, favoreciendo su desarrollo emocional y su bienestar a largo plazo.
A través de este test podrás conocer:
Tus vulnerabilidades, miedos y fuentes de estrés como padre o madre, y cómo estos influyen en tu manera de educar y vincularte con tus hijos.
Tus vulnerabilidades, miedos y fuentes de estrés como padre o madre, y cómo estos influyen en tu manera de educar y vincularte con tus hijos.
Tus vulnerabilidades, miedos y fuentes de estrés como padre o madre, y cómo estos influyen en tu manera de educar y vincularte con tus hijos.
Presentación de los resultados:
Tus resultados se presentan a través de gráficas y textos, ambos expresan la misma información. Las gráficas están pensadas como un apoyo visual; si no las entiendes, no pasa nada: el texto es la guía principal y te acompañará paso a paso en la comprensión de tus resultados.
Niveles de resultados: Tu informe se presenta en dos rangos:
Resultados Altos
Son resultados que requieren mayor atención, ya que tienen una influencia significativa en tu forma de reaccionar, poner límites, manejar el estrés y acompañar emocionalmente a tus hijos. Son áreas clave para revisar con mayor profundidad, ya que impactan directamente en el desarrollo emocional de ellos.
Resultados Medios
Son resultados que pueden activarse en ciertos momentos de la vida, especialmente ante el cansancio, la presión o situaciones desafiantes de la crianza. Aunque no representan un problema grave, revisarlos puede aportar claridad, prevención y una mejora en la relación con tus hijos.
Un proceso a tu ritmo
Sabemos que tanta información puede sentirse abrumadora. Es importante que sepas que no tienes que resolverlo todo ahora. Este test es una guía para ayudarte a entenderte mejor y ver con claridad qué necesita atención hoy. Revísalo con calma y a tu ritmo.
Además… No estás sol@ en este proceso. A partir de tus resultados, contamos con un plan de trabajo personalizado, diseñado para que puedas trabajar de forma práctica, sencilla y accesible cada una de tus áreas de mejora. Hay un camino, una ruta clara y un proceso pensado para ti y para el bienestar de tus hijos.
Personalización y aplicación:
Estos resultados son una guía para el autoconocimiento en la crianza.
No buscan etiquetarte ni juzgarte como padre o madre, sino ayudarte a comprenderte con más conciencia y compasión.
Cada familia es única. Por eso, la lectura de este informe debe ajustarse a tu historia, tu contexto y tu momento vital.
Este test no reemplaza procesos profesionales, sino que puede complementar y enriquecer tu camino de desarrollo personal y parental.
Puntaje general
Desglose detallado
Vulnerabilidades
• NIVEL ALTO
• NIVEL MEDIO
Amenazas
• NIVEL ALTO
• NIVEL MEDIO
Estrategias
• NIVEL ALTO
• NIVEL MEDIO
Vulnerabilidades
Las vulnerabilidades de una persona se construyen a través de una serie de experiencias que marcan al ser humano. Dichas vivencias constituyen la biografía de cada quien y se convierten en filtros por medio de los cuales leemos ciertos aspectos de la realidad que nos pueden parecer más o menos amenazantes, lo que genera un sistema de defensa que se conoce como “estrategias de afrontamiento”. Estos filtros son una sensibilidad especial que se activa en presencia de ciertas personas o circunstancias que interpretamos como amenazantes y se convierten en los lentes con los que observamos el mundo.
Las vulnerabilidades son memorias afectivas, sensaciones o sensibilidades que suelen venir acompañadas de una serie de creencias acerca de lo que es terrible, grave o inaceptable en la vida. La vulnerabilidad está compuesta por cuatro posibles dolores que construiste a lo largo de la vida, especialmente en los vínculos tempranos que tuviste: el rechazo, la insuficiencia, el desamor o el desprecio.
En la crianza, estas vulnerabilidades participan de forma activa y permean la relación que tienes con ellos. Ellas aparecen en diferentes momentos de tu ciclo vital y del momento de desarrollo de tu hijo. En ocasiones, lo que hace que te sientas amenazado o estresado son en realidad estos filtros con los que lees lo que crees grave en la vida, y no directamente las actitudes o acciones de tu hijo o de tu hija.
Insuficiencia (Medio)
- • Si no tienes el máximo nivel no vales tanto.
- • No ser suficiente para algunas personas es terrible.
- • Si no haces el máximo esfuerzo y das lo mejor, eres mediocre.
- • Quedar como un mediocre es poco agradable.
- • Equivocarse o fracasar es un poco inadmisible.
- • La sensación de estar luchando una buena parte del tiempo, como si la vida fuese un esfuerzo constante que por épocas cansa.
- • La sensación de estar incompleto en ciertas circunstancias, como si faltaran veinte céntimos para completar el dólar en dichos contextos.
- • La sensación que el tiempo no es suficiente.
Insuficiencia (Alto)
- • Si no tienes el máximo nivel, no vales nada.
- • No ser suficiente para algunas personas es lo más terrible.
- • Si no haces el máximo esfuerzo y das lo mejor, lo que haces no vale tanto.
- • Quedar como un mediocre es lo peor que le puede pasar a alguien.
- • Equivocarse o fracasar es algo inadmisible.
- • La sensación de estar luchando todo el tiempo, como si la vida fuese un esfuerzo constante que por épocas cansa.
- • La sensación de estar incompleto, como si faltaran veinte céntimos para completar el dólar todo el tiempo.
- • La sensación que el tiempo se agota y no es suficiente.
Rechazo (Medio)
- • Ser rechazado o desaprobado es horrible.
- • Que se burlen de ti o te humillen es una experiencia terrible.
- • Si no te admiran y aceptan en algunos contextos importantes, no vales tanto.
- • La sensación en algunos contextos de ser extraño o raro, alguien diferente a los demás.
- • La sensación de no pertenencia a ciertos grupos, como si estuvieses allí pero igual no te sientes tan parte de ellos como otros.
- • La sensación en algunos escenarios de cierto peligro social, como si pudieras ser burlado, expuesto o abandonado.
Rechazo (Alto)
- • Ser rechazado o desaprobado es de lo peor que puede pasarte.
- • Que se burlen de ti o te humillen es una experiencia terrible.
- • Si no te admiran y aceptan todo el tiempo, no vales nada.
- • La sensación de ser extraño o raro, alguien diferente a los demás.
- • La sensación de no pertenencia, como si estuvieses en los diferentes grupos, pero igual no te sientes tan parte de ellos como otros.
- • La sensación de peligro social, como si pudieras ser burlado, expuesto o abandonado en cualquier momento.
Desamor (Medio)
- • Si no te admiran y no están pendientes de ti todo el tiempo entonces no te quieren tanto.
- • La indiferencia o el desamor es algo terrible.
- • En algunos lugares si no te dan un lugar o un trato especial de manera constante es porque no te respetan.
- • La sensación de no ser reconocidos en su verdadero valor.
- • La sensación de soledad, como si faltara ser querido por algunos.
- • La sensación de no ser totalmente dignos para ser amados por algunas personas.
Desamor (Alto)
- • Si no te admiran y no están pendientes de ti todo el tiempo, entonces no te quieren.
- • La indiferencia o el desamor es lo más terrible que puede vivir alguien.
- • Si no te dan un lugar o un trato especial de manera constante es porque no te respetan.
- • La sensación de no ser reconocidos en su verdadero valor.
- • La sensación de soledad, como si nadie los quisiera de manera absoluta.
- • La sensación de no ser totalmente dignos para ser amados todo el tiempo.
Desprecio (Medio)
- • Alguna gente podría abusar de ti sino marcas limites fuertes.
- • La traición es algo difícil de superar.
- • Las personas suelen querer sacar ventaja y verte como si no valieras tanto.
- • La sensación de estar alerta para poder defenderte de los demás.
- • La sensación de molestia por ser tratado como un objeto o esclavo.
Desprecio (Alto)
- • La gente abusa de ti sino marcas límites fuertes.
- • La traición es algo imperdonable.
- • Las personas suelen querer sacar ventaja y verte como si no valieras.
- • La sensación de estar alerta para poder defenderte de los demás.
- • La sensación de molestia por ser tratado como un objeto o esclavo.
Hipervulnerable (Alto)
El dolor de la hipervulnerabilidad se da sólo en el nivel de la restricción, en personas altamente sensibles a cualquier forma de amenaza por haber configurado tres o cuatro dolores. En ellos distinguir que prevalece puede ser complejo pues a veces lo visible o externalizante parece ser lo principal, ocultando dolores que quizás pueden ser la razón de todo. En este nivel se encuentran personas que no se sienten suficientes ni capaces de enfrentar los retos de la vida, sintiendo que son impostores y que no merecen los logros y las cosas buenas que les pasan.
Todo reto de la vida o cualquier crítica, sea personal o laboral, constituye una amenaza a su capacidad, una posible crisis de fracaso o destrucción de su imagen. Dependiendo del vínculo utilizaran estrategias agresivas, de primer nivel, especialmente la despersonalización. Sin embargo, al mismo tiempo necesitan la aprobación constante y estable de todas las personas, pues ser rechazados es insoportable. La sensación de tener en su interior algo malo o dañado por lo que podrían ser humillados, burlados o poco admirados les impide la intimidad real, guardando el sentimiento de no pertenencia, se sienten raros y fáciles de ser abandonados. Cualquier persona o circunstancia poco familiar o sin 100% de control, incluso solo en su imaginación de presagio, los estresa y enferma.
La experiencia interna de desamor les hace sentir que no pueden ser amados y que incluso no pueden amar por estar dañados. La indiferencia, la descalificación, la subestimación, la traición o cualquier amenaza que los haga sentir incomodos los llena de una rabia que solo suelen expresar en los vínculos cercanos, llenándolos de una gran angustia posterior, pues activan por sí mismos su dolor del rechazo y el abandono, necesitando unas estrategias de primer nivel para calmarse y generando dolores que terminan fácilmente en síntomas obsesivos, ataques de pánico o depresión. Se sienten desconfiados y no soportan ser limitados en su libertad.
Todas aquellas circunstancias en las que creen estar siendo tratados como personas de bajo nivel, maltratados, coartados u obligados a actuar como no quieren, los conducen a estrategias para prevenir que surja esta sensación, para destruir o ponerse a salvo de quien o que lo genera; bien sea postergando, oponiéndose frontalmente o de forma pasiva como una forma de decir “es cuando yo quiera”. Estas múltiples polaridades les hacen parecer con personalidad múltiple y muy proclives al uso de estrategias de primer nivel, incluyendo síntomas psicológicos complejos.
Amenazas
Los filtros de la categoría denominada “Vulnerabilidades” generan una disposición personal a percibir como más estresantes ciertas cosas de nuestros hijos. Los detonantes de estrés son conductas o situaciones reales o imaginarias relacionadas con los hijos que aumentan la probabilidad de que se active el área de mejora particular de una persona. Los detonantes de estrés pueden ser reales o tan solo interpretaciones fruto de los filtros impuestos por el área de mejora; sin embargo, la tensión que la acompaña es vivida como real. Lo fundamental es tener claro que entre más amplia sea el área de mejora particular de una persona, mayor será la sensibilidad a estos detonantes de estrés.
Los padres y madres que perciben a sus hijos o situaciones asociadas a ellos como estresantes, experimentan esto con mayor intensidad o frecuencia en virtud de los filtros que impone el área de mejora y que, en muchas ocasiones, generan que el padre o madre vea como estresantes ciertas conductas de sus hijos que no lo son.
Esto puede ocurrir con un hijo, pero no con otro, o los detonantes de estrés pueden ser diferentes con cada uno. Los padres y madres ven el mundo a través de un lente que está influenciado por su genética (el temperamento), sus aprendizajes (el carácter) y las decisiones que toman en la vida. El comportamiento de los hijos y el impacto que tienen se observa a través de este lente que puede enfocarse más en ciertas áreas que en otras.
Ineficiencia (Medio)
- • Tu imagen o la de tu hijo puede ser afectada frente a los demás debido a su rendimiento deficiente, su lentitud y las dificultades en ciertas habilidades que se esperaría que poseyera.
- • Que tu pareja, el profesor de tu hijo u otro adulto afecten un poco tu imagen de padre o madre frente a tu hijo por algo que dejaste de hacer, por un retraso o algo que olvidaste.
- • Cuando te ves impedido en ocasiones para llegar puntualmente, avanzar en las tareas del día y cumplir con lo planificado debido a tu hijo o hija.
- • Cuando esperas que tu hijo o hija realice algo de manera eficiente para alcanzar un objetivo y este se aleja de lo esperado en cuando al ritmo de trabajo, el manejo del tiempo, etc.
- • Cuando observas en tu hijo características (reales o imaginadas por tus interpretaciones) por las que tanto tú como ellos podrían ser percibidos como menos capaces.
- • Cuando detectas en ciertos contextos miradas de desaprobación, juicio, gestos o comentarios que te descalifican a ti o a tus hijos.
- • Algunos errores o las equivocaciones de tu hijo generan la sensación de no ser tan buen padre o madre.
- • Percibes que otros podrían verte como un cuidador menos capaz de controlar el comportamiento de tus hijos.
- • Otros corrigen a tu hijo o hija y sientes que podrían estar juzgándote como poco competente para educarlos.
- • Experimentas rechazo debido a las acciones de tu hijo o hija.
- • Percibes que otros podrían verte como un cuidador menos capaz de controlar el comportamiento de tus hijos.
- • Sientes que a veces no reconocen tus esfuerzos como madre o padre, o, por ejemplo, la maestra de tu hijo o hija no valora lo que haces.
- • Sientes que tu hijo o hija a veces no te escucha, ni te tiene en cuenta para la toma de decisiones.
- • Las personas con las que compartes la educación de tus hijos a veces no quieren que participes en sus actividades.
- • Sientes que tu hijo o hija no confía en ti o percibes que guarda secretos porque no te has ganado el derecho de que te los cuente.
- • Sientes que tu hijo o tu hija no te tiene en cuenta.
- • Sientes que en la familia son injustos contigo o te tratan como alguien que no los entiende.
- • Tu hijo o tu hija no sigue tus recomendaciones y es indiferente a lo que le dices.
Ineficiencia (Alto)
- • Tu imagen o la de tu hijo puede ser afectada frente a los demás debido a su rendimiento deficiente, su lentitud y las dificultades en ciertas habilidades que se esperaría que poseyera. Estos factores aumentan y disparan tu nivel de estrés.
- • Que tu pareja, el profesor de tu hijo u otro adulto afecten un poco tu imagen de padre o madre frente a tu hijo por algo que dejaste de hacer, por un retraso o algo que olvidaste.
- • Cuando te ves impedido en ocasiones para llegar puntualmente, avanzar en las tareas del día y cumplir con lo planificado debido a tu hijo o hija.
- • Cuando surgen situaciones provocadas por la ineficiencia de tu hijo o hija, como la necesidad de asistir a reuniones adicionales en el colegio o de responder llamadas de la persona encargada de cuidarlo durante el horario laboral.
- • Cuando esperas que tu hijo o hija realice algo de manera eficiente para alcanzar un objetivo y este se aleja de lo esperado en cuando al ritmo de trabajo, el manejo del tiempo, etc.
- • Cuando tu hijo posee alguna debilidad que aumenta la probabilidad de que seas mal visto por tu pareja, familia, amigos o miembros de la escuela.
- • Cuando observas en tu hijo características (reales o imaginadas por tus interpretaciones) por las que tanto tú como ellos podrían ser percibidos como menos capaces.
- • Cuando detectas en ciertos contextos miradas de desaprobación, juicio, gestos o comentarios que te descalifican a ti o a tus hijos.
- • Algunos errores o las equivocaciones de tu hijo generan la sensación de no ser tan buen padre o madre.
- • Tu hijo es juzgado por sus dificultades en el manejo del tiempo y sientes que los demás podrían cuestionar tu capacidad como padre o madre.
- • Percibes que otros podrían verte como un cuidador menos capaz de controlar el comportamiento de tus hijos.
- • Otros corrigen a tu hijo o hija y sientes que podrían estar juzgándote como poco competente para educarlos.
- • Tu hijo no tiene los hábitos de sueño, alimentación y control de esfínteres que consideras que debería tener.
- • Recibes comentarios que revelan intimidades de tus hijos, que te exponen socialmente.
- • Sientes un desafío a tu sentido de competencia y autoestima al cometer errores como padre o madre, pues deseas ser considerado capaz y confiable para evitar el rechazo.
- • Tienes miedo de ser percibido como un cuidador que podría no cumplir con los estándares esperados en la crianza, lo que podría resultar en desaprobación o rechazo.
- • Experimentas rechazo debido a las acciones de tu hijo o hija.
- • Sientes que a veces no reconocen tus esfuerzos como madre o padre, o, por ejemplo, la maestra de tu hijo o hija no valora lo que haces.
- • Percibes algunas equivocaciones de tu hijo o hija como la causa de no ser aceptado como parte de un grupo.
- • Sientes que tu hijo o hija no te escucha, ni te tiene en cuenta para la toma de decisiones.
- • Las personas con las que compartes la educación de tus hijos no quieren que participes en sus actividades.
- • Sientes que tu hijo o hija no confía en ti o percibes que guarda secretos porque no te has ganado el derecho de que te los cuente.
- • Sientes que tu hijo o tu hija no te tiene en cuenta y que hace las cosas para hacerte daño o llevarte la contraria.
- • Sientes que en la familia son injustos contigo o te tratan como alguien que no los entiende.
- • Tu hijo o tu hija no sigue tus recomendaciones y es indiferente a lo que le dices.
Desaprobación (Medio)
- • Cuando estás criando en pareja y a veces sientes que la otra persona no está de acuerdo con lo que propones para la crianza de los hijos.
- • Cuando al poner límites, sientes que tu compañero de crianza te lleva la contraria.
- • Cuando ves que el colegio evalúa a tu hijo y tú interpretas que desaprueban la forma en que lo educas en casa.
- • Cuando algún miembro de la familia extensa opina negativamente sobre tus pautas de crianza.
- • Cuando sientes a veces que tus hijos te desaprueban por algo que dijiste o hiciste.
- • Cuando percibes que tu hijo o hija siente vergüenza de ti delante de sus amigos.
- • Cuando pones límites y debido al malestar que esto le genera, te desaprueba por medio de argumentos y protestas.
- • Algunas personas importantes para ti, te dejan saber con su expresión que no está de acuerdo contigo sobre la educación de tu hijo o tu hija.
- • Te hacen críticas sobre tu manera de criar a los hijos.
- • Tu hijo o las personas con las que educas son fuertes en su manera de expresarse.
- • Se presentan conflictos, dificultades o conversaciones difíciles alrededor de los temas relacionados con los hijos.
- • Tu hijo o hija se expresa de manera firme o fuerte contigo.
- • Se burlan de ti por tu manera de educar.
- • Sientes que tu hijo o las personas con las que compartes la educación son indiferentes contigo o te quitan el amor.
- • Tu hijo u otras personas con las que compartes la crianza expresan frialdad afectiva o distancia interpersonal.
- • Tu hijo o las personas con las que compartes la crianza se expresan de maneras desobligantes o injustas.
- • Otras personas, al expresar los desacuerdos contigo en la crianza, utilizan una forma tosca, con menosprecio y maltrato.
Desaprobación (Alto)
- • Cuando estás criando en pareja y no sientes que la otra persona no está de acuerdo con lo que propones para la crianza de los hijos.
- • Cuando al poner límites, sientes que tu compañero de crianza te lleva la contraria y percibes que tu hijo o hija te desaprueba. Sientes con ello miedo de ser menos amado por tus hijos.
- • Cuando ves que el colegio evalúa a tu hijo y tú interpretas que desaprueban la forma en que lo educas en casa.
- • Cuando algún miembro de la familia extensa opina negativamente sobre tus pautas de crianza.
- • Cuando sientes que tus hijos te desaprueban por algo que dijiste o hiciste.
- • Cuando tu hijo muestra durante su proceso de crecimiento un interés propio, trata de diferenciarse de ti o critica lo que haces (como te vistes, tus gustos, tus opiniones).
- • Cuando percibes que tu hijo o hija siente vergüenza de ti delante de sus amigos.
- • Cuando pones límites y debido al malestar que esto le genera, te desaprueba por medio de argumentos y protestas.
- • Alguien te deja saber con su expresión que no está de acuerdo contigo sobre la educación de tu hijo o tu hija.
- • Te hacen críticas sobre tu manera de criar a los hijos.
- • Tu hijo o las personas con las que educas son fuertes en su manera de expresarse.
- • Otros opinan que deberías hacer las cosas con tu hijo o hija de manera diferente.
- • Se presentan conflictos, dificultades o conversaciones difíciles alrededor de los temas relacionados con los hijos.
- • Tu hijo o hija se expresa de manera firme o fuerte contigo.
- • Se burlan de ti por tu manera de educar.
- • Sientes que tu hijo o las personas con las que compartes la educación son indiferentes contigo o te quitan el amor.
- • Percibes que alguien no quiere a tu hijo o hija o son indiferentes con ellos.
- • Tu hijo u otras personas con las que compartes la crianza expresan frialdad afectiva o distancia interpersonal.
- • Tu hijo o las personas con las que compartes la crianza se expresan de maneras desobligantes o injustas.
- • Otras personas, al expresar los desacuerdos contigo en la crianza, utilizan una forma tosca, con menosprecio y maltrato.
Exposición social (Medio)
- • Cuando sientes que eres el centro de atención por la manera como educas a tus hijos.
- • Algunos contextos sociales en los cuales tus hijos no se comportan de la manera que consideras adecuada. Por ejemplo, cuando llaman la atención, hacen alguna escena pública o algo que te exponga.
- • Aquellas circunstancias en las que tus hijos tienen un desborde emocional en un lugar fuera de la casa y sientes vergüenza por su comportamiento.
- • Cuando sabes que tu hijo o hija se alerta ante la exposición social y te sientes expuesto.
- • Cuando tu hijo te expone socialmente contando cosas que tú consideras privadas.
- • Sientes que no logras que tu hijo interactúe con los demás como tú crees que debería ser o no logras que vaya a determinados lugares.
- • Aumenta la posibilidad de que te hagas visible por algún error cometido por tus hijos.
- • Sientes que eres juzgado en lugares y actividades sociales.
- • Tu hijo hace chistes o comentarios que centran la atención en ti delante de otras personas.
- • Tu hijo discute contigo en público.
- • Tu hijo o hija tiene comportamientos agresivos.
- • Hay diferencias de trato con tu hijo o hija por parte de alguien de la familia.
- • Tu hijo se comporta con lejanía, frialdad o distancia afectiva delante de otros.
- • Cuando sientes que los compañeros de tu hijo o tu hija no lo incluyen en los eventos sociales.
- • Hay un mal trato hacia tu hijo o tu hija por parte de alguna persona.
- • Tu hijo hace comentarios denigrantes o que te ridiculizan en situaciones sociales.
- • Tu hijo te manda callar delante de otros o te sientes en evidencia.
Exposición social (Alto)
- • Cuando sientes que eres el centro de atención por la manera como educas a tus hijos.
- • Cuando debes relacionarte con personas poco conocidas debido a las actividades escolares y sociales de tus hijos.
- • Algunos contextos sociales en los cuales tus hijos no se comportan de la manera que consideras adecuada. Por ejemplo, cuando llaman la atención, hacen alguna escena pública o algo que te exponga.
- • Aquellas circunstancias en las que tus hijos tienen un desborde emocional en un lugar fuera de la casa y sientes vergüenza por su comportamiento.
- • Cuando sabes que tu hijo o hija están siendo objeto de burla por parte de sus compañeros.
- • Cuando sabes que tu hijo o hija se alerta ante la exposición social y te sientes expuesto.
- • Cuando tu hijo te expone socialmente contando cosas que tú consideras privadas.
- • Piensas que es tu culpa que tu hijo no sea hábil socialmente.
- • Sientes que no logras que tu hijo interactúe con los demás como tú crees que debería ser o no logras que vaya a determinados lugares.
- • Aumenta la posibilidad de que te hagas visible por algún error cometido por tus hijos.
- • Tu hijo o tu hija es puesto en evidencia en público.
- • Sientes que eres juzgado en lugares y actividades sociales.
- • Tu hijo hace chistes o comentarios que centran la atención en ti delante de otras personas.
- • Tu hijo discute contigo en público.
- • Tu hijo o hija tiene comportamientos agresivos.
- • Hay diferencias de trato con tu hijo o hija por parte de alguien de la familia.
- • Hay criticas o burlas públicas hacia tu hijo que interpretas como desamor.
- • Tu hijo se comporta con lejanía, frialdad o distancia afectiva delante de otros.
- • Cuando sientes que los compañeros de tu hijo o tu hija no lo incluyen en los eventos sociales.
- • Hay un mal trato hacia tu hijo o tu hija por parte de alguna persona.
- • Tu hijo hace comentarios denigrantes o que te ridiculizan en situaciones sociales.
- • Tu hijo te manda callar delante de otros o te sientes en evidencia.
Descalificación (Medio)
- • Interactuar con personas que tienen una personalidad descalificadora o que interpretas como tal debido a cierta sensibilidad que tienes.
- • Recibir reclamos por parte de otros padres y madres con respecto al comportamiento de tu hijo (independiente de si tu hijo cometió un error o no).
- • Cuando los maestros de la escuela descalifican la manera como impartes la disciplina en casa a causa del comportamiento de tu hijo o hija.
- • Cuando no eres visto como la autoridad en la casa.
- • Cuando hay ciertas señales no verbales, tonos de voz o movimientos que interpretas como descalificantes por parte de tu hijo.
- • Tu hijo o las personas con las que compartes su educación no prestan atención a tus argumentos o les quitan validez.
- • Son más las críticas que recibes por parte de alguna de las personas que comparten la educación de tus hijos que los reconocimientos que te dan.
- • Los reportes escolares se centran más en las debilidades de tus hijos que en sus fortalezas.
- • Sientes que tu hijo o hija no te da el lugar que te corresponde.
- • Recibes comentarios sobre tus hijos o sobre tu forma de ser padre o madre que pueden sonar o ser descalificantes.
- • Se burlan de la apariencia de tu hijo o hija y sientes que no lo valoran.
- • Tus hijos no te tienen en cuenta para ciertos temas y prefieren a otras personas para tratarlos.
- • Tratan a tu hijo como si no sirviera para nada.
- • Sientes que otros piensan que tu papel en la crianza no sirve para nada.
Descalificación (Alto)
- • Interactuar con personas que tienen una personalidad descalificadora o que interpretas como tal debido a cierta sensibilidad que tienes. Esto puede ser causado, por ejemplo, por individuos que con quienes tienes diferencias culturales y que suelen expresar sin filtros y sin maquillaje sus opiniones, lo que puede afectar tu sentido de valía.
- • Recibir reclamos por parte de otros padres y madres con respecto al comportamiento de tu hijo (independiente de si tu hijo cometió un error o no).
- • Cuando los maestros de la escuela descalifican la manera como impartes la disciplina en casa a causa del comportamiento de tu hijo o hija.
- • Cuando tu hijo o hija no te hace caso de inmediato y no eres visto como la autoridad en la casa.
- • Cuando hay ciertas señales no verbales, tonos de voz o movimientos que interpretas como descalificantes por parte de tu hijo.
- • Cuando sientes que tú o tus hijos no reciben un trato especial en los diferentes contextos o lugares donde se desenvuelve la vida de la familia.
- • Percibes el riesgo de sentirte insuficiente por comentarios descalificantes por parte de tus hijos.
- • Tu hijo o las personas con las que compartes su educación no prestan atención a tus argumentos o les quitan validez.
- • Son más las críticas que recibes por parte de alguna de las personas que comparten la educación de tus hijos que los reconocimientos que te dan.
- • Los reportes escolares se centran más en las debilidades de tus hijos que en sus fortalezas.
- • Sientes que tu hijo o hija no te da el lugar que te corresponde.
- • Recibes comentarios sobre tus hijos o sobre tu forma de ser padre o madre que pueden sonar o ser descalificantes.
- • Tu hijo es descalificado y por esta razón lo rechazan de algún grupo.
- • Se burlan de la apariencia de tu hijo o hija y sientes que no lo valoran.
- • Tus hijos no te tienen en cuenta para ciertos temas y prefieren a otras personas para tratarlos.
- • Tratan a tu hijo como si no sirviera para nada.
- • Sientes que otros piensan que tu papel en la crianza no sirve para nada.
Indiferencia (Medio)
- • Cuando en situaciones de socialización familiar tu hija o hijo no te presta suficiente atención por estar usando su celular, jugando videojuegos o utilizando otros dispositivos tecnológicos.
- • Cuando tu hijo te pregunta por segunda o tercera vez algo e interpretas esto como falta de atención e incluso irrespeto. En algunos casos puedes sentirte molesto o decepcionado.
- • Cuando tu hijo no te saluda cuando llegas a casa, como si no lo merecieras.
- • Cuando estás esperando alguna respuesta de tus hijos y ellos se demoran más de lo que consideras que deberían.
- • Cuando tu hijo o tu hija no te presta suficiente atención.
- • Las cosas que haces no parecen importantes para tu hijo o las personas involucradas en su crianza.
- • Estás en una conversación importante con tu hijo o tienes que decirle algo importante pero no presta atención a lo que dices.
- • Te sientes tratado por tus hijos con cierta indiferencia o frialdad cuando haces cosas que no les interesan.
- • Tu hijo o hija cambia de tema o se distrae cuando estás hablando de algo que es importante para ti.
- • Sientes que tu hijo o hija es indiferente a aquello que estás diciendo.
- • Tu hijo o tu hija se distrae de lo que tú le dices, te cambia el tema en la mitad de la conversación u olvida asuntos que son importantes para ti.
- • Tu hijo o hija deja de hablarte cuando no sucede lo que él o ella quiere.
- • Sientes que tu hijo o tu hija está más pendiente de otras personas que de ti.
Indiferencia (Alto)
- • Cuando en situaciones de socialización familiar tu hija o hijo no te presta suficiente atención por estar usando su celular, jugando videojuegos o utilizando otros dispositivos tecnológicos.
- • Cuando tu hijo te pregunta por segunda o tercera vez algo e interpretas esto como falta de atención e incluso irrespeto. En algunos casos puedes sentirte molesto o decepcionado.
- • Cuando tu hijo no te saluda cuando llegas a casa, como si no lo merecieras.
- • Cuando estás esperando alguna respuesta de tus hijos y ellos se demoran más de lo que consideras que deberían.
- • Cuando tu hijo o tu hija no te presta suficiente atención.
- • Las cosas que haces no parecen importantes para tu hijo o las personas involucradas en su crianza.
- • Estás en una conversación importante con tu hijo o tienes que decirle algo importante pero no presta atención a lo que dices.
- • Las personas con las que educas dejan pasar los éxitos o alegrías que deberían notar o celebrar contigo.
- • Te sientes tratado por tus hijos con cierta indiferencia o frialdad cuando haces cosas que no les interesan.
- • Sientes que tu hijo o hija no está pendiente de ti como crees que debería estarlo.
- • Tu hijo o hija cambia de tema o se distrae cuando estás hablando de algo que es importante para ti.
- • Sientes que tu pareja de crianza no te presta suficiente atención y está más pendiente de tus hijos que de ti.
- • Sientes que tu hijo o hija es indiferente a aquello que estás diciendo.
- • Tu hijo o tu hija se distrae de lo que tú le dices, te cambia el tema en la mitad de la conversación u olvida asuntos que son importantes para ti.
- • Tu hijo o hija deja de hablarte cuando no sucede lo que él o ella quiere.
- • Sientes que tu hijo o tu hija está más pendiente de otras personas que de ti.
Coerción (Medio)
- • Cuando tienes un plan organizado y no lo puedes realizar porque te lo impiden normas o límites inesperados.
- • Cuando te sientes obligado u obligada a hacer cosas que involucran a tus hijos a un ritmo impuesto por otros.
- • Cuando sientes que "te toca" hacer algo.
- • Cuando sientes que tu hijo o tu hija está imponiendo sus ideas o deseos por encima de las tuyas.
- • Cuando alguien pone límites a tus hijos y consideras que esta persona no tiene por qué entrometerse en su crianza.
- • Te sientes presionado a asumir que pasó algo “por tu culpa” y la forma en que llevas la crianza de tus hijos.
- • Te sientes dirigido en cosas que debes hacer con tu hijo o hija como si asumieran que no eres capaz de hacerlo solo.
- • Estás haciendo algo con tu hijo o hija y tu compañero de crianza empieza a corregir la forma en que lo haces.
- • Te sientes presionado a enfrentar circunstancias relacionadas con tus hijos en las puedes ser rechazado o desaprobado.
- • Buscan imponerte responsabilidades sobre tu hijo que implican enfrentar miedos sociales o recibir reclamos.
- • Te imponen normas en la crianza que contradicen tus creencias de libertad y amor.
- • Te sientes presionado a hacer cosas que no van con tu estilo y tus creencias sobre la crianza.
- • Te sientes obligado a actuar en contra de lo que piensas que quieres hacer con tu hijo o hija.
- • Te coartan la libertad intentando prohibirte que veas a tu hijo o tu hija.
- • Te ponen restricciones para compartir tiempo y espacios con tu hijo o tu hija.
Coerción (Alto)
- • Cuando te presionan a decidir cosas sobre ellos y te piden hacerlo de una forma distinta de como tú lo harías.
- • Cuando tienes un plan organizado y no lo puedes realizar porque te lo impiden normas o límites inesperados.
- • Cuando te sientes obligado u obligada a hacer cosas que involucran a tus hijos a un ritmo impuesto por otros.
- • Cuando sientes que "te toca" hacer algo.
- • Cuando percibes que las órdenes, directrices, normas, límites o cualquier solicitud en la que no hayas participado son impuestas.
- • Cuando sientes que tu hijo o tu hija está imponiendo sus ideas o deseos por encima de las tuyas.
- • Cuando sientes que otras personas están poniendo límites a tu hijo o hija y consideras que estos límites son inadecuados o injustos.
- • Cuando alguien pone límites a tus hijos y consideras que esta persona no tiene por qué entrometerse en su crianza.
- • Sientes que te exigen que hagas algo para tu hijo que no te parece que venga de una idea tuya.
- • Te sientes presionado a asumir que pasó algo “por tu culpa” y la forma en que llevas la crianza de tus hijos.
- • Te sientes dirigido en cosas que debes hacer con tu hijo o hija como si asumieran que no eres capaz de hacerlo solo.
- • Estás haciendo algo con tu hijo o hija y tu compañero de crianza empieza a corregir la forma en que lo haces.
- • Te sientes presionado a enfrentar circunstancias relacionadas con tus hijos en las puedes ser rechazado o desaprobado.
- • Buscan imponerte responsabilidades sobre tu hijo que implican enfrentar miedos sociales o recibir reclamos.
- • Te imponen normas en la crianza que contradicen tus creencias de libertad y amor.
- • Te sientes presionado a hacer cosas que no van con tu estilo y tus creencias sobre la crianza.
- • Te sientes obligado a actuar en contra de lo que piensas que quieres hacer con tu hijo o hija.
- • Te coartan la libertad intentando prohibirte que veas a tu hijo o tu hija.
- • Te ponen restricciones para compartir tiempo y espacios con tu hijo o tu hija.
Subestimación (Medio)
- • Cuando abiertamente te dicen que no te consideran capaz de realizar algo con tus hijos.
- • Algunas situaciones en las que tu hijo o hija acude a otras personas por ayuda y tu interpretas o crees que no te considera una persona capaz de ayudarlo.
- • Cuando tu hijo o hija hace comentarios de los que infieres que está diciendo que no eres capaz de entender aquello de lo que él o ella está hablando.
- • Percibes que no creen en tus capacidades para resolver algo con respecto a tus hijos.
- • Sientes descalificación por la manera en que procedes frente a tus hijos porque siempre falta el centavo para el dólar.
- • No te tienen en cuenta para algún asunto relacionado con tus hijos porque subestiman tus capacidades.
- • Sientes que las personas que están a tu alrededor en la crianza te subestiman.
- • Las personas que están cerca de ti en los temas de la crianza no te dan el lugar que deberías tener como padre o madre.
- • Consideras que estás siendo desechado o dejado de lado por tu hijo o por tu hija, pues este opina que no estás a la altura.
- • Las personas con las que compartes la educación de tus hijos desprecian tus opiniones porque consideran que no tienes experiencia o conocimiento para aportar.
Subestimación (Alto)
- • Cuando abiertamente te dicen que no te consideran capaz de realizar algo con tus hijos.
- • Cuando asumes, con base en sus actitudes, que las personas con quienes compartes la crianza de los niños se creen mejores, con mayor experiencia o habilidad.
- • Situaciones en las que tu hijo o hija acude a otras personas por ayuda y tu interpretas o crees que no te considera una persona capaz de ayudarlo.
- • Cuando tu hijo o hija hace comentarios de los que infieres que está diciendo que no eres capaz de entender aquello de lo que él o ella está hablando.
- • Percibes que no creen en tus capacidades para resolver algo con respecto a tus hijos.
- • Sientes descalificación por la manera en que procedes frente a tus hijos porque siempre falta el centavo para el dólar.
- • No te tienen en cuenta para algún asunto relacionado con tus hijos porque subestiman tus capacidades.
- • Cuando delante de otros se burlan o hacen comentarios sarcásticos sobre las cosas de poco nivel que haces con tu hijo.
- • Sientes que las personas que están a tu alrededor en la crianza te subestiman.
- • Las personas que están cerca de ti en los temas de la crianza no te dan el lugar que deberías tener como padre o madre.
- • Tu pareja de crianza u otras personas son indiferentes ante temas que son importantes para ti.
- • Consideras que estás siendo desechado o dejado de lado por tu hijo o por tu hija, pues este opina que no estás a la altura.
- • Las personas con las que compartes la educación de tus hijos desprecian tus opiniones porque consideran que no tienes experiencia o conocimiento para aportar.
Traición (Medio)
- • Cuando hablan mal de ti con otras personas acerca de cómo cuidas a tus hijos.
- • Cuando tu hijo acude a otras personas por ayuda y tu interpretas o crees que no te considera una persona confiable.
- • Cuando tu hijo o hija hace comentarios de los que infieres que está diciendo que no eres capaz de entender de lo que él o ella está hablando.
- • Cuando tus hijos experimentan la traición.
- • Algunas personas desconfían de tu manera de proceder con tu hijo porque siempre falta el centavo para el dólar.
- • Hacen comentarios sobre temas de la crianza y quien los hace se muestra como la única persona que lo hace bien y por lo tanto tendrá que encargarse de todo lo que tú no puedes hacer.
- • No te tienen en cuenta para tratar asuntos relacionados con tus hijos porque desconfían de tus capacidades.
- • Toman decisiones sobre la crianza de tus hijos sin contar contigo.
- • Tu pareja de crianza u otras personas son indiferentes ante temas que son importantes para ti en lo referente a la educación de los hijos.
- • Te tratan como una persona ‘loca’ o ‘no apta’ para cuidar a tus hijos.
- • Las personas con las que compartes la educación de tu hijo o hija desprecian tus opiniones porque consideran que no tienes experiencia o conocimiento para aportar.
Traición (Alto)
- • Cuando hablan mal de ti con otras personas acerca de cómo cuidas a tus hijos.
- • Cuando percibes que puedes ser expuesto como alguien fácil de engañar frente a personas con las que compartes la crianza.
- • Cuando tu hijo acude a otras personas por ayuda y tu interpretas o crees que no te considera una persona confiable.
- • Cuando tu hijo o hija hace comentarios de los que infieres que está diciendo que no eres capaz de entender de lo que él o ella está hablando.
- • Cuando tus hijos experimentan la traición.
- • Algunas personas desconfían de tu manera de proceder con tu hijo porque siempre falta el centavo para el dólar.
- • Hacen comentarios sobre temas de la crianza y quien los hace se muestra como la única persona que lo hace bien y por lo tanto tendrá que encargarse de todo lo que tú no puedes hacer.
- • No te tienen en cuenta para tratar asuntos relacionados con tus hijos porque desconfían de tus capacidades.
- • Delante de otras personas se burlan o hacen comentarios sarcásticos sobre lo que haces con tus hijos.
- • Toman decisiones sobre la crianza de tus hijos sin contar contigo.
- • Tu pareja de crianza u otras personas son indiferentes ante temas que son importantes para ti en lo referente a la educación de los hijos.
- • Te tratan como una persona ‘loca’ o ‘no apta’ para cuidar a tus hijos.
- • Las personas con las que compartes la educación de tu hijo o hija desprecian tus opiniones porque consideran que no tienes experiencia o conocimiento para aportar.
Interpretación de las estrategias
Cuando los filtros de nuestra vulnerabilidad nos hacen interpretar como amenazantes ciertas cosas (ej. Afectar nuestra imagen con otros padres de familia por culpa de un error de nuestro hijo), surge un estrés de manera proporcional al nivel de nuestras vulnerabilidades y amenazas (Alto y Medio). Ante este malestar, tendemos a huir de las amenazas reales o imaginarias o, en otros casos, queremos luchar contra ellas intentando hacerlas desaparecer o transformar el mundo en un sitio menos amenazante.
De esta forma, a veces para que no se produzca la amenaza de la indiferencia que nos duele, llamamos la atención o la exigimos; para evitar equivocarnos como padres controlamos a nuestros hijos o para que no surja la amenaza de la exposición social, tratamos de no socializar con otros padres de familia.
Obsesividad o control (Medio)
- • Padres o madres dedicados, eficientes y eficaces.
- • Claros en sus valores.
- • Responsables e íntegros.
- • Rigurosos y analíticos.
- • Precavidos, logísticos y previsivos.
- • Creativos y pragmáticos en la crianza.
- • Respetuosos, seguros y confiables.
- • Algunas veces tienes problemas con tus hijos y compañeros de crianza asociados a la terquedad, la descalificación, la poca flexibilidad y la inducción al estrés por juicios acerca de la puntualidad, el orden, la justicia, el ahorro y la precisión de las cosas, las palabras y los argumentos.
- • Dada tu susceptibilidad al estrés y a que tratas de mantenerte bajo control, a veces podrías estar de mal genio y poner tenso el ambiente en casa, lo que termina generando conflictos más por temas de forma que de fondo.
- • Los problemas asociados al estrés (enfermedades de las vías digestivas, problemas cardíacos, contracturas musculares, bruxismo, insomnio, ansiedad y depresión) pueden ocasionarle preocupación a tus seres queridos y generarles el temor de que algo malo te pase.
- • Algunas veces haces las cosas por tu hijo o hija porque prefieres no delegar o darle responsabilidades con el objetivo de que todo quede como tú quieres.
- • Pueden verte como una persona exigente.
- • En la adolescencia te ven como una persona que a veces no entiende, no escucha, que quiere que casi todo sea perfecto.
- • A veces pueden verte como una persona distante, exigente y trabajadora.
- • También pueden verte capaz, fuerte, seguro, eficaz, eficiente y confiable.
- • Debido a tu alto nivel de cumplimiento y manejo de las situaciones cotidianas, pueden percibirte como una persona en la que se puede confiar para algunas situaciones específicas y que puede ayudar a solucionar problemas prácticos.
- • Dependiendo de su vulnerabilidad particular, tu hijo o hija puede experimentar la amenaza de la ineficiencia, la desaprobación, la descalificación, la coerción, la subestimación o la indiferencia.
- • Podrían no sentirse seguros cuando está lejos de ti, como si nadie más pudiera ayudarlos pues no saben cuál es la manera adecuada de hacer las cosas.
- • Algunas veces pueden sentir que no quiere contarte cuando se equivocan y por el contrario suelen decir mentiras para no decepcionarte o evitar una consecuencia negativa.
- • En ocasiones dudan sobre las decisiones de los que harán y piensan que no pueden fallar.
- • Tienden a preguntarte mucho porque no siempre se sienten seguros de sus capacidades.
- • Dependiendo de las estrategias empleadas, por tu hijo o tu hija adolescente puede reaccionar con rabia ante los juicios constantes, al exceso de control y las críticas de optimización, o puede volverse relativamente dependiente, obediente y pasivo. En el segundo caso, en ocasiones espera que le digas qué hacer y cómo vivir, pero al final se siente descalificado, ya que nada de lo que hace es suficiente, de manera que deja que tú decidas por él o ella.
- • El adolescente siente que en ocasiones tiene que cuidar incluso su forma de hablar o de vestirse para evitar tus juicios.
- • Algunas veces puede manifestar más ‘rebeldía’ al sentir que le impones reglas y restricciones excesivas.
Obsesividad o control (Alto)
- • Padres o madres dedicados, eficientes y eficaces.
- • Claros en sus valores.
- • Responsables e íntegros.
- • Rigurosos y analíticos.
- • Precavidos, logísticos y previsivos.
- • Creativos y pragmáticos en la crianza.
- • Respetuosos, seguros y confiables.
- • Tienes problemas con tus hijos y compañeros de crianza asociados a la terquedad, la descalificación, la poca flexibilidad y la inducción al estrés por juicios acerca de la puntualidad, el orden, la justicia, el ahorro y la precisión de las cosas, las palabras y los argumentos.
- • Puedes ser altamente obstinado y dogmático y tener creencias fijas acerca de la crianza, lo que tiene un impacto negativo en la relación que tienes con tus hijos.
- • Dada tu susceptibilidad al estrés y a que tratas de mantenerte siempre bajo control, podrías vivir de mal genio y poner tenso el ambiente con tu hija o hijo, lo que termina generando conflictos más por temas de forma que de fondo.
- • Los problemas asociados al estrés (enfermedades de las vías digestivas, problemas cardíacos, contracturas musculares, bruxismo, insomnio, ansiedad y depresión) les ocasionan preocupación a tus seres queridos y les genera el temor de que algo malo te pase.
- • Haces todo por tu hijo o tu hija porque prefieres no delegar o darle responsabilidades con el objetivo de que todo quede como tú quieres.
- • Los más pequeños te ven como una persona a la que hay que cumplirle para sentirse aceptados y dignos de su amor.
- • Te pueden ver como una persona exigente y difícil de complacer por tu alto nivel de crítica y expectativa.
- • En la adolescencia te ven como una persona que muchas veces no entiende o no escucha, que quiere que todo sea perfecto.
- • Te ven como una persona a veces distante, exigente, crítica, adicta al trabajo, aunque también te pueden ver capaz, fuerte, seguro, eficaz, eficiente y confiable.
- • Debido a tu alto nivel de cumplimiento y manejo de las situaciones cotidianas, te perciben como una persona en la que se puede confiar para algunas situaciones específicas y que puede ayudar a solucionar problemas prácticos.
- • Dependiendo de su vulnerabilidad particular, tu hijo o hija experimenta la amenaza de la ineficiencia, la desaprobación, la descalificación, la coerción, la subestimación o la indiferencia.
- • Tu hijo o hija genera dependencia, pues prefiere no hacer las cosas por miedo a fallar y que tú, que sí lo haces bien, ejecutes por él.
- • Les contagias tu sensación de incompletud, lo que pone a temblar su autoestima y la seguridad en sus capacidades.
- • Podrían no sentirse seguros cuando está lejos de ti, como si nadie más pudiera ayudarlos pues no saben cuál es la manera adecuada de hacer las cosas.
- • Pueden sentir que no quieren contarte cuando se equivocan y por el contrario suelen decir mentiras para no decepcionarte o evitar una consecuencia negativa.
- • Dudan sobre las decisiones de lo que harán y piensan que no pueden fallar por la reacción que puedes tener.
- • Se sienten supervisados en todos los niveles, como si estuvieran siendo evaluados constantemente.
- • La presión emocional es frecuente porque todo está centrado en lo que falla y no en los procesos y los logros.
- • Dependiendo de las estrategias empleadas por tu hijo o tu hija en la adolescencia, puede reaccionar con rabia ante los juicios constantes, al exceso de control y las críticas de optimización, o puede volverse dependiente, obediente y pasivo. En el segundo caso, espera que le digas qué hacer y cómo vivir, pero al final se siente descalificado, ya que nada de lo que hace es suficiente, de manera que deja que tú decidas por él o ella.
- • El adolescente siente que en ocasiones tiene que cuidar incluso su forma de hablar o de vestirse para evitar tus juicios. En tu presencia siente que no puede ‘ser’.
- • Manifiesta ‘rebeldía’ al sentir que le impones reglas y restricciones excesivas e invades su privacidad.
- • Algunos adolescentes aumentan su necesidad natural de riesgo y se ponen entonces en peligro por la sensación de que tú estás restringiendo su libertad.
- • Algunos, al ser esta una estrategia, copian el modelo obsesivo de sus padres en sus relaciones con los amigos.
Narcicismo o soberbia (Medio)
- • Padres o madres seguros de sus capacidades en la crianza.
- • Excelentes negociantes.
- • Buenos estrategas.
- • Inspiradores.
- • Ambiciosos.
- • Competitivos.
- • Puedes terminar con una relación distante con tus hijos si no logras mejorar tu trato, pues cuando estos crecen no quieren estar tan cerca.
- • A veces, en épocas de estrés, puedes llegar a sentir que tus hijos son más una carga que un disfrute.
- • Te sienten poco atento a sus asuntos y en ocasiones temerosos de tus posibles reacciones.
- • A medida que van creciendo, te pueden ver como alguien que no comparte mucho sus intereses.
- • A veces pueden creer que hay que darte la razón para que no haya conflictos.
- • Puede pasar que tus hijos exhiban conductas de ‘rebeldía’, desafío o aislamiento como respuesta a las descalificaciones.
- • Por otro lado, puede verte fuerte y seguro, capaz de lograr lo que te propones.
- • Algunas veces tu hijo o hija puede no sentirse escuchado ni importante para ti.
- • Puede pasar que tus hijos estén alerta en tu presencia, pues perciben que a veces puede ocurrir un reclamo o una pelea.
- • En los lugares o momentos en que tú los muestras como trofeos, se preocupan mucho por no fallarte.
- • En la adolescencia podrían sentirse solos.
- • Por momentos pueden sentirse protegidos fuera de casa pues te ve como una persona muy fuerte.
- • En ocasiones pierden la seguridad en sus habilidades, siente que no estarán a la altura o no podrán cumplir con tus expectativas.
- • El comportamiento con sus pares puede ser similar al tuyo en algunas circunstancias.
- • En ocasiones se sienten inseguros y se hablan a sí mismos de la manera como tú les has hablado. Su voz es tu voz.
Narcicismo o soberbia (Alto)
- • Padres o madres seguros de sus capacidades en la crianza.
- • Excelentes negociantes.
- • Buenos estrategas.
- • Inspiradores.
- • Ambiciosos.
- • Competitivos.
- • Buen soporte para el desarrollo de habilidades o actividades de sus hijos que son de su interés.
- • Podrías tener conflictos interpersonales por tu trato.
- • Puedes llegar a sufrir de depresión y soledad, además de desconexión emocional.
- • Puedes terminar solo si no consigues mejorar tu trato hacia otros, pues cuando tus hijos crezcan preferirán no estar tan cerca.
- • Te sienten poco atento a sus asuntos. Algunas veces tienen miedo de tus reacciones.
- • A medida que van creciendo, te ven como alguien que no comparte sus intereses.
- • Como no se sienten tan importantes para ti, buscan conquistarte y conseguir tu aprobación.
- • Tu hijo o hija puede verte como una persona egoísta que lo descalifica. Puede sentir que no son válidas sus emociones y verte como alguien que lo intimida.
- • Creen que hay que darte la razón para que no haya conflictos, lo que conlleva que no sean auténticos contigo.
- • Exhiben conductas de ‘rebeldía’, desafío o aislamiento como respuesta a las descalificaciones.
- • Por otro lado, pueden verte fuerte y seguro, capaz de lograr lo que te propones.
- • Pueden no sentirse escuchados ni importante para ti.
- • Tienden a estar muy alerta en tu presencia, pues perciben que en cualquier momento puede ocurrir un reclamo o una pelea.
- • Cuando un niño o un adolescente está muy alerta puede alterarse su comportamiento en la casa o en la escuela, puede tener síntomas de contracturas musculares, problemas de colon irritable o dolores de cabeza.
- • Cuando los muestras como trofeos se preocupan mucho por no fallarte.
- • En la adolescencia suelen sentirse solos.
- • Por momentos pueden sentirse protegidos fuera de casa pues te ven como una persona muy fuerte.
- • Pierden la seguridad en sus habilidades, sienten que no estarán a la altura o podrán cumplir con tus expectativas. Esto puede crear sentimientos de insuficiencia y baja autoestima.
- • Se construye con ellos un vínculo frágil.
- • Algunos hijos adoptan patrones de comportamiento narcisistas como su propia estrategia para proteger su autoestima o de sumisión dependiente para sobrevivir.
- • El comportamiento con sus pares puede ser similar al tuyo en algunas circunstancias.
- • Se sienten inseguros y se hablan a sí mismos de la manera en que tú les has hablado.
Dependencia o búsqueda de aprobación (Medio)
- • Padre o madres solidarios con sus hijos.
- • Preocupados por el bienestar de la familia.
- • Amables y amorosos.
- • Generosos en su actuar y en lo material.
- • Asertivos en la comunicación y emisores de mensajes claros.
- • Gregarios y sociales. Disfrutan reunir a los amigos de sus hijos y sus familias.
- • Algunas veces, pérdida de seguridad personal al no sentirte capaz de enfrentar ciertas situaciones de tus hijos.
- • Puedes presentar síntomas asociados al estrés como problemas de las vías digestivas y cardíacos, contracturas musculares, bruxismo, fibromialgia, insomnio, ansiedad, depresión, dolores corporales y simulaciones.
- • En ocasiones, consecuencias negativas por ceder ante el conflicto.
- • Como padre o madre querido, complaciente e incluso amoroso, pero a veces no se sienten seguros en tu presencia.
- • Te pueden ver ocasionalmente como una persona débil y vulnerable.
- • Te ven muy presente, pero en algunas circunstancias muy necesitado de gratificación y aprobación.
- • Puedes ser en ocasiones ambivalente en los límites y los mensajes.
- • Podría desarrollarse cierta dependencia en tus hijos. A veces podrías no permitirles sentir malestar ni les enseñas a transitarlo. Los rescatas de las situaciones difíciles que son naturales.
- • En la adolescencia pueden sentirse presionados y estresados por ver que su padre o su madre no asumen ciertas responsabilidades o posponen lo que tienen que hacer.
- • A veces tu pareja de crianza puede sentir una inseguridad ocasional por creer que está con alguien vulnerable que no puede proteger, cuidar o sacar adelante a su familia si algo ocurre.
Dependencia o búsqueda de aprobación (Alto)
- • Padre o madres solidarios con sus hijos.
- • Preocupados por el bienestar de la familia.
- • Amables y amorosos.
- • Generosos en su actuar y en lo material.
- • Asertivos en la comunicación y emisores de mensajes claros.
- • Gregarios y sociales. Disfrutan reunir a los amigos de sus hijos y sus familias.
- • Pérdida de seguridad personal al no sentirte capaz de enfrentar ciertas situaciones de tus hijos.
- • Crisis por agobiar a tus hijos con la frecuente demanda de corroboración del afecto.
- • Síntomas asociados al estrés como problemas de las vías digestivas y cardíacos, contracturas musculares, bruxismo, fibromialgia, insomnio, ansiedad, depresión, dolores corporales y simulaciones.
- • Consecuencias por ceder ante el conflicto.
- • Como padre o madre querido, complaciente e incluso amoroso, pero no se sienten seguros en tu presencia.
- • Te pueden ver como una persona débil y vulnerable.
- • Te ven muy presente, pero en algunas circunstancias muy necesitado de gratificación y aprobación.
- • Te vuelves una referencia poco clara, pues en tu intento de agradar, eres ambivalente en los límites y los mensajes.
- • Te pueden ver como un padre o una madre poco seguro.
- • Se desarrolla a su vez una dependencia en tus hijos al exagerar en los regalos, premios, elogios y complacencia. Podrías no permitirles sentir malestar ni les enseñas a transitarlo. Los rescatas de las situaciones difíciles que son naturales.
- • Esta dependencia que se genera en tus hijos podría hacer que sean muy demandantes, inseguros y necesiten la presencia del padre o la madre constantemente.
- • En la adolescencia pueden sentirse presionados y estresados por ver que su padre o su madre no asume sus responsabilidades o pospone lo que tiene que hacer. Algunos hijos al ver esto invierten su rol y cuidan a sus padres como si fueran sus hijos.
- • Tu pareja de crianza puede sentir inseguridad por creer que está con alguien vulnerable que no puede proteger, cuidar o sacar adelante a su familia si algo ocurre.
Evitación social o timidez (Medio)
- • Padres o madres con habilidades logísticas.
- • Focalizados.
- • Buenos ejecutores.
- • Confiables.
- • Reflexivos.
- • Prudentes.
- • Conciliadores y tranquilos.
- • Estrategas y previsivos.
- • Puedes presentar problemas de salud asociados al estrés: problemas de las vías digestivas, cardiacos, contracturas musculares, bruxismo, fibromialgia, insomnio, ansiedad, depresión, soledad y susceptibilidad al alcoholismo.
- • En algunas ocasiones, aburrimiento y frustración en tu vida social fuera del círculo familiar.
- • Desacuerdos y conflictos con tu hijo, hija o pareja de crianza, porque a veces no se sienten queridos ni apoyados.
- • Hay más probabilidad de que surjan conflictos porque sueles estar refugiado en la tecnología, desconectado y poco presente en las situaciones familiares.
- • Algunas veces te ven como alguien poco espontáneo.
- • Podrían verte como alguien poco cariñoso o tímido en tu relación con ellos.
- • Cuando te refugias en la tecnología te ven desconectado y distraído.
- • Pueden verte como una persona prudente, saben que no hablaras de ellos y que sabes guardar su intimidad.
- • Te puede percibir como una persona calmada y tranquila.
- • Si no expresas tu afecto hacia tus hijos con frecuencia, van a sentir inseguridad emocional.
- • Suelen sentir el mismo nerviosismo que tú experimentas en ciertos escenarios sociales.
- • Pueden sentir malestar debido a tu ocasional evasión de contextos de diversión y tu poca espontaneidad.
- • Puede llegar a desarrollar algo de introversión y tener algunas dificultades para relacionarse con sus pares.
- • Dificultad ocasional para entablar conversaciones sobre cuestiones íntimas porque eluden el conflicto y la emocionalidad.
- • En algunos momentos la comunicación contigo podría no ser muy fluida, ya que no han aprendido a tener conversaciones sobre las emociones.
- • En ocasiones pueden sentir indiferencia y descalificación por parte tuya.
Evitación social o timidez (Alto)
- • Padres o madres con habilidades logísticas.
- • Focalizados.
- • Buenos ejecutores.
- • Confiables.
- • Reflexivos.
- • Prudentes.
- • Conciliadores y tranquilos.
- • Estrategas y previsivos
- • Problemas de salud asociados al estrés: problemas de las vías digestivas, cardiacos, contracturas musculares, bruxismo, fibromialgia, insomnio, ansiedad, depresión, soledad y susceptibilidad al alcoholismo.
- • Aburrimiento y frustración en tu vida social fuera del círculo familiar.
- • Desacuerdos y conflictos con tu hijo, hija o pareja de crianza, porque no se sienten queridos ni apoyados.
- • Conflictos que se agravan cuando postergas las cosas de la crianza o no las enfrentas.
- • Conflictos por estar refugiado en la tecnología, desconectado y poco presente en las situaciones familiares.
- • Suelen percibirte como alguien aburrido, pues no les pareces tan espontáneo ni creativo.
- • Poco cariñoso, tímido y a veces ansioso en tu relación con ellos.
- • Desconectado, distraído.
- • Te ven como un padre o una madre enfocado en sus propios intereses y poco presente.
- • Nervioso, irritable o molesto en algunas situaciones sociales.
- • Pueden verte como una persona prudente, saben que no hablaras de ellos y que sabes guardar su intimidad.
- • Calmado y tranquilo.
- • Inseguridad al no sentirse con respaldo ante una posible situación de crisis.
- • Si no expresas tu afecto hacia tu hijo o hija, va a sentir inseguridad emocional.
- • Suelen sentir el mismo nerviosismo que tú estás experimentado en ciertos escenarios sociales.
- • Pueden sentir malestar debido a tu evasión de contextos de diversión, tu falta de espontaneidad y tu dificultad para relacionarte con otras personas.
- • Pueden tener bajas habilidades sociales, desarrollar introversión y dificultades para relacionarse con sus pares pues no tienen un buen modelo de quien aprender.
- • Dificultad para entablar conversaciones sobre cuestiones íntimas porque eluden el conflicto y la emocionalidad.
- • Pobre comunicación contigo, ya que no han aprendido a tener conversaciones sobre las emociones.
- • Suelen sentir indiferencia y a veces descalificación por parte tuya. Pueden sentirse poco amados.
- • Recienten que tú te aísles de las fechas especiales o los momentos agradables.
Histrionismo o llamar la atención (Medio)
- • Padres o madres extrovertidos y sociables, son el alma de la fiesta, ‘el padre o madre que todos quisieran tener’.
- • Agradables y hábiles socialmente.
- • Expresivos en su comunicación y en sus emociones.
- • Proactivos y líderes.
- • Estéticos en el intento de que ellos y sus hijos se vean bien.
- • Refrescantes, comerciales y vivaces.
- • Promueven los proyectos en los que sus hijos participan, alentándolos y apoyándolos.
- • En ocasiones a una sensación de vacío y ansiedad.
- • Algunas veces puedes sentir pérdida de paz y tranquilidad.
- • En algunos momentos puedes sentir incertidumbre.
- • Puedes llegar a somatizar enfermedades.
- • En algunos escenarios te sienten exagerado en tu manera de actuar.
- • En ocasiones se asustan porque podrías originar un conflicto en el momento de solucionar problemas.
- • Podría percibirte dramático en tus reacciones en algunas situaciones de la vida cotidiana.
- • Divertido, carismático, alegre y vendedor.
- • Tus hijos pueden sentirse responsables de tu bienestar emocional.
- • Algunas veces se sienten confundidos en presencia tuya, ya que puedes tener cambios en el humor y ser poco predecible.
- • Los preadolescentes y los adolescentes pueden llegar a sentir fastidio, vergüenza, rabia o incomodidad por cierta tendencia a magnificar las cosas.
- • Pueden sentir que su privacidad está siendo vulnerada.
Histrionismo o llamar la atención (Alto)
- • Padres o madres extrovertidos y sociables, son el alma de la fiesta, ‘el padre o madre que todos quisieran tener’.
- • Agradables y hábiles socialmente.
- • Expresivos en su comunicación y en sus emociones.
- • Proactivos y líderes.
- • Estéticos en el intento de que ellos y sus hijos se vean bien.
- • Refrescantes, comerciales y vivaces.
- • Promueven los proyectos en los que sus hijos participan, alentándolos y apoyándolos.
- • Tus dificultades personales se asocian a una sensación de vacío y ansiedad.
- • Tener épocas de desconexión emocional.
- • Sensación de incertidumbre y cambios emocionales.
- • Somatización de enfermedades.
- • Te ven exagerado en tu manera de actuar frente a ellos o frente a sus pares.
- • Se asustan porque podrías “hacer una tormenta en un vaso de agua” y piensan que podrías originar un conflicto en el momento de solucionar problemas con ellos o con su institución educativa.
- • Pueden percibirte dramático en tus reacciones de la vida cotidiana.
- • Pueden verte seductor con otros padres u otros adultos por tu manera de actuar o de vestirte.
- • Divertido, carismático, alegre y vendedor.
- • Se sienten ansiosos e inseguros cuando tienes comportamientos que se ven exagerados.
- • Tu hijo o tu hija suele sentirse abandonado y poco importante ya que tiendes a priorizar tus propias necesidades.
- • Tu hijo o hija puede sentirse responsable de tu bienestar emocional.
- • Suelen sentirse confundidos en presencia tuya, ya que puedes tener cambios abruptos en el humor y ser poco predecible.
- • Sienten miedo de tus reacciones.
- • Los preadolescentes y los adolescentes sienten fastidio, vergüenza, rabia o incomodidad por tu exageración y tu tendencia a magnificar las cosas.
- • Pueden sentir que su privacidad está siendo vulnerada.
Paranoia o desconfianza (Medio)
- • Padres o madres precavidos que saben planear y anticipar.
- • Estratégicos, contemplan múltiples variables y diferentes escenarios.
- • Prudentes en su actuar, en su gasto y capaces de ajustar variables para que las cosas tengan un resultado más seguro.
- • Logísticos y eficientes.
- • En ocasiones podrías sentir angustia por las personas con las que se relacionan tus hijos.
- • A veces podrías tener conflictos interpersonales por celos con los amigos de tus hijos o personas importantes para ellos como sus abuelos o tu compañero de crianza.
- • Podrías sentir ansiedad de que puedan hacer algo malo a tus hijos.
- • Algunas veces desconfías de los demás en los temas de la crianza.
- • Te pueden ver en ocasiones como una persona suspicaz y estratégica.
- • Si tratas de sacarles verdades con mentiras, te ven como mentiroso.
- • En ocasiones desconfían de lo que haces y dices.
- • Te ven vigilante de algunas de sus acciones en los diferentes contextos en los que se mueven.
- • A veces te ven controlador y cauteloso.
- • Pueden verte como una persona precavida y prudente.
- • Pueden empezar a cuestionar si la información que reciben es real o no.
- • A veces pueden sentir que están siendo controlados y sobreprotegidos en exceso.
- • En algunos casos pueden desarrollar comportamientos ‘rebeldes’ o desafiantes como una forma de demostrar su independencia y autonomía.
- • Algunas veces este modelo aprendido hace los preadolescentes y adolescentes puedan sentirse fácilmente traicionado por sus amigos.
- • Para algunos, puede volverse una costumbre decir mentiras ocasionalmente u ocultar u omitir información.
- • Pueden experimentar cierta coerción al sentirse presionados a hacer algunas cosas para demostrar que son leales a su padre o madre.
Paranoia o desconfianza (Alto)
- • Padres o madres precavidos que saben planear y anticipar.
- • Estratégicos, contemplan múltiples variables y diferentes escenarios.
- • Prudentes en su actuar, en su gasto y capaces de ajustar variables para que las cosas tengan un resultado más seguro.
- • Logísticos y eficientes.
- • Sientes angustia constante producida por la desconfianza que tienes de tus hijos y las personas con las que ellos se relacionan.
- • Tienes conflictos interpersonales por celos con los amigos de tus hijos o personas importantes para ellos.
- • Tienes sensación de soledad.
- • Sientes ansiedad de que le puedan hacer algo malo a tus hijos.
- • Desconfías de los demás en lo referente a la crianza.
- • Suspicaz, estratégico. “Todo lo sabe”.
- • Te pueden ver como mentiroso cuando tratas de sacarles verdades con mentiras.
- • Desconfían también de lo que haces y dices.
- • Te ven vigilante de todas sus acciones en los diferentes contextos en los que se mueven.
- • Controlador y excesivamente cauteloso.
- • Precavido y prudente.
- • Sienten que el ambiente en casa es muy tenso y esto les genera mucha ansiedad.
- • Experimentan distancia afectiva y dificultad para confiar.
- • Pueden empezar a cuestionar si la información que reciben es real o no.
- • Pueden sentir que están siendo controlados y sobreprotegidos, lo que limita su independencia e interacciones sociales.
- • Pueden desarrollar comportamientos ‘rebeldes’ o desafiantes como una forma de demostrar su independencia y autonomía.
- • Suelen sentirse inseguros sin tu presencia, ya que al crecer en un ambiente en el que se percibe un constante riesgo desarrollan ansiedad o miedo.
- • Por este modelo aprendido, los preadolescentes y adolescentes pueden sentirse fácilmente traicionado por sus amigos.
- • Puede inducirlos a decir mentiras o a ocultar información.
- • Pueden experimentar cierta coerción al sentirse presionados a hacer algunas cosas para demostrar que son leales a su padre o madre.
Antisocialidad o transgresión (Medio)
- • Son personas con arrojo, pues al no ir con las convenciones sociales van a arriesgarse a hacer propuestas innovadoras frente a la crianza de los hijos.
- • Valientes al enfrentarse probablemente a situaciones que otros no lo harían y que a veces son necesarias en la crianza.
- • Perspicaces al darse cuenta de las cosas diferentes que pueden proponerse ante determinadas situaciones concernientes a la educación de sus hijos.
- • Líderes para movilizar grupos de padres o grupos de niños, niñas y adolescentes en actividades al aire libre, fuera de las zonas de confort.
- • Seguros en su papel de protectores de sus hijos y los pares de estos. Son fuertes y capaces de mantenerlos seguros en condiciones adversas.
- • Puedes ser susceptible al aburrimiento.
- • Puedes llevar a cabo acciones temerarias.
- • Algunas veces podrías sentir dificultad para lidiar con el malestar que te genera tener que ajustarse a las pautas de la crianza a las que te sientes coaccionado.
- • Suelen verte fuerte en lo físico y en tus opiniones y acciones.
- • Podría verte como un líder con claridad para guiar actividades, planes y lograr que sucedan, en ocasiones pasando por encima de la norma o sus necesidades.
- • Imponente y en ocasiones intimidante.
- • Valiente, con capacidad para atreverte a desafiar las reglas dentro de ciertos contextos.
- • Por momentos te ven arriesgado por hacer o pensar cosas que están lejos de las normas impuestas por el entorno social.
- • Un padre o una madre que en ocasiones trasgrede las reglas puede ser propenso a comportamientos impulsivos, lo que puede crear un ambiente tenso.
- • Algunas veces pueden sentirse nerviosos con la sensación de tener que ser muy precavido para no ofenderte.
- • En ocasiones se sienten protegidos, pero al mismo tiempo atentos a no quedarte mal.
- • Algunas veces pueden volverse desafiantes de las normas y va a saltarse las reglas sintiéndose respaldados por su padre o madre.
- • Algunos pueden ser oposicionistas siguiendo el modelo de su padre o su madre.
- • En ocasiones pueden ponerse ansiosos ante tus posibles reacciones.
Antisocialidad o transgresión (Alto)
- • Son personas con arrojo, pues al no ir con las convenciones sociales van a arriesgarse a hacer propuestas innovadoras frente a la crianza de los hijos.
- • Valientes al enfrentarse probablemente a situaciones que otros no lo harían y que a veces son necesarias en la crianza.
- • Perspicaces al darse cuenta de las cosas diferentes que pueden proponerse ante determinadas situaciones concernientes a la educación de sus hijos.
- • Líderes para movilizar grupos de padres o grupos de niños, niñas y adolescentes en actividades al aire libre, fuera de las zonas de confort.
- • Seguros en su papel de protectores de sus hijos y los pares de estos. Son fuertes y capaces de mantenerlos seguros en condiciones adversas.
- • Puedes ser susceptible al aburrimiento.
- • Corres el riesgo de poner en peligro tu integridad o la de tus hijos por acciones temerarias.
- • Dificultad para lidiar con el malestar que te genera el tener que ajustarse a las pautas de la crianza a las que te sientes coaccionado.
- • Fuerte en lo físico y en tus opiniones y acciones.
- • Líder con claridad para guiar actividades, planes y lograr que sucedan, en ocasiones pasando por encima de la norma o sus necesidades.
- • Imponente y en ocasiones intimidante.
- • Valiente, con capacidad para atreverte a desafiar las reglas dentro de ciertos contextos.
- • Arriesgado por hacer o pensar cosas que están lejos de las normas impuestas por el entorno social.
- • Pueden verte peligroso cuando tienes comportamientos que pueden ser lesivos para ellos u otros.
- • Intimidante en tus acciones, ya que puedes hacer cosas que los ponen en peligro.
- • Un padre o una madre transgresor puede ser propenso a comportamientos impulsivos, imprudentes y agresivos, lo que puede crear un ambiente tenso.
- • Cuando hay comportamientos delictivos, los hijos pueden estar en peligro y expuestos a influencias negativas.
- • Estas personas pueden sentirte como inconsistentes y poco confiables, lo que puede crear inestabilidad e incertidumbre.
- • Los hijos pueden sentirse nerviosos con la sensación de tener que ser muy precavido para no ofenderte.
- • En ocasiones los hijos se sienten protegidos, pero al mismo tiempo alerta para no quedarte mal.
- • Pueden volverse desafiantes de las normas y va a saltarse las reglas sintiéndose respaldados por su padre o madre.
- • Algunos pueden ser oposicionistas siguiendo el modelo de su padre o su madre.
- • Pueden ponerse ansiosos ante tus posibles reacciones.
Aclaración para
- El presente informe requiere que con tu sabiduría lo puedas matizar y contextualizar, pues las creencias presentadas son solo ejemplos posibles y no frases literales; no todas las descripciones se dan exactamente como aparecen, siendo necesario que señales aquellos aspectos que si se dan y averiguar con personas que te conozcan bien y sean capaces de decirte la verdad, aquellos aspectos de los que dudas y si es preciso, solicitar una cita de aclaración de dudas con alguno de nuestros especialistas o personas certificadas en el modelo.
- Ahora que tienes tu mapa de la personalidad y conoces la implicación del mismo en diferentes aspectos de la vida, te invitamos a que avances en tu proceso e inicies tu trabajo de desarrollo personal en nuestro IDP (Interpersonal Development Program), en donde encontrarás videos, instrucciones y retos diseñados para que puedas disminuir los obstáculos de personalidad que te alejan de tus metas. Adelante!!
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